SEGUNDA TEMPORADA


QUINTO CAPÍTULO


Don José de San Martín, el 28 de julio de 1821.
“El Perú es, desde este momento, libre e independiente, por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende.”

Hola. Te saluda Luis Enrique Cam

José de San Martín y Matorras nació el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, localidad de suaves colinas en la actual provincia argentina de Corrientes. Sus primeras letras las aprendió en Buenos Aires a donde se mudó su familia para luego cursar estudios escolares en Madrid, España. Abrazó la carrera militar incorporándose como cadete en el regimiento de Murcia.

Tuvo una extensa hoja de servicios. Combatió contra los moros en el norte de África, contra los ejércitos napoleónicos, contra los ingleses y portugueses. Por sus méritos militares fue ascendido al grado de teniente coronel del real ejército español. Con una amplia experiencia en estrategia y táctica militar, regresó al puerto de Buenos Aires en 1812 para unirse al ejército independentista argentino.

San Martín: - General Álvarez Thomas, la independencia de la América no será realidad hasta que el centro del poderío realista en el continente sea liberado.

General Álvarez: - Somos conscientes de ello general San Martín.

San Martín: - Nuestro esfuerzo se debe centrar en la independencia del Virreinato del Perú.

General Álvarez: - General San Martín, las expediciones patriotas que han intentado llegar a Lima por el camino del alto Perú han fracasado rotundamente. Todos aniquilados. Los escarpados ascensos hacia el altiplano nos colocan en permanente posición de desventaja.

San Martín: - No volvamos a cometer el mismo error señor director.

General Álvarez: - ¿Qué propone general?

San Martín: - Llegar por el mar desde Chile.

General Álvarez: - ¿Por el mar? Antes tendría que atravesar los Andes con todo el ejército. Luego se necesitaría de toda una escuadra para desembarcar en el Callao. Y como supone, no disponemos de semejantes recursos.

San Martín: - Mi General, necesito su respaldo como director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Desde Valparaíso podremos embarcar hacia el Perú.

General Álvarez: - ¿Desde Valparaíso? Eso parece razonable. De acuerdo general San Martín, hablaré con los otros miembros de la junta pidiendo su apoyo para el financiamiento de la campaña.

Voceador: - ¡Uníos al ejército libertador de América! ¡Uníos hermanos americanos!

Vecino: - ¿Dónde me enlisto? Con refugiados chilenos, milicias locales, voluntarios y oficiales de los batallones del Regimiento de Granaderos a Caballo, San Martín logró conformar el ejército de los Andes que logró la hazaña de cruzar la gigantesca cordillera con dirección a Chile.

O’ Higgins: - Todo listo para el ataque. Los escuadrones esperan su orden mi general. Hoy repetiremos la victoria de Chacabuco.

San Martín: - Hoy será un día de gloria para toda América. Maipú será recordado como el lugar donde derrotamos definitivamente a los españoles en Chile. Dé orden de ataque.

O’Higgins: - Que Dios nos acompañe mi general. ¡Al ataque!

Oficiales: - ¡Al ataque!

Con la victoria del ejército libertador en la batalla de Maipú el 5 de abril de 1818, el recién instaurado gobierno de Santiago contrató los servicios del almirante inglés lord Thomas Cochrane para la organización del transporte de la expedición libertadora del Perú. Cochrane realizó dos cruceros por las costas peruanas incentivando a los habitantes de los puertos a sumarse a la lucha por la emancipación. De regreso a Valparaíso, con algunos patriotas peruanos embarcados, y bajo las órdenes del general San Martín, zarpó la primera expedición libertadora rumbo a la bahía de Paracas en la que desembarcaron el 8 de septiembre de 1820.

Oficial: - General San Martín, el virrey Pezuela nos acaba de hacer llegar una propuesta de cese de hostilidades para llegar a un acuerdo de paz.

San Martín: - Enhorabuena. Tratemos de evitar mayor derramamiento de sangre.

Oficial: - Propone tener las negociaciones en el pueblo de Miraflores.

San Martín: - De acuerdo. Que acudan como nuestros delegados Juan García del Río y el coronel Tomás Guido.

Oficial: - Comprendido mi general.

Las conversaciones de Miraflores se llevaron a cabo del 23 de septiembre al 1 de octubre de 1820. Los comisionados de ambos bandos, al darse cuenta de que tenían posturas irreconciliables dieron por terminado el diálogo.

El 21 de octubre del mismo año, San Martín creó, en el pueblo de Pisco, la primera bandera del Perú, roja y blanca, con la figura del sol naciente detrás de las montañas. El fervor patriótico era contagioso y efervescente. Cada vez eran más los que se unían a la causa independentista.

Mientras tanto, el desconcierto y la confusión dominan el bando realista. Los generales españoles depusieron al virrey Joaquín de la Pezuela en Aznapuquio, acusándolo de indeciso ante la revolución liderada por San Martín y nombraron como virrey al general José de la Serna.

El 2 de junio de 1821, en la casa de la hacienda Punchauca, en el valle del río Chillón, se entrevistaron el virrey La Serna y el general San Martín como un último esfuerzo para evitar el enfrentamiento militar.

Virrey La Serna: - General San Martín, la vigencia de la constitución de Cádiz de 1812 reconoce la participación de los españoles americanos en el gobierno de su majestad.

San Martín: - General La Serna lo que exige el ejército patriota es la separación del Perú de la Corona de España.

Virrey La Serna: - Aceptar su propuesta sería traicionar legal y moralmente a su majestad el rey Fernando.

San Martín: - General La Serna, propongo que ambos ejércitos formen una regencia. Contemplo que una monarquía constitucional será la mejor forma de gobierno para el Perú.

Virrey La Serna: - Inaceptable general San Martín. Lo siento.

Los patriotas se mantuvieron firmes en conseguir la independencia del Perú por lo que decidieron asediar la capital por mar y tierra cortando los suministros del exterior. Día a día la situación se volvía más difícil para el nuevo virrey. El desabastecimiento de víveres y la escases de dinero hacían insostenible la permanencia de La Serna en Lima.

Virrey La Serna: - Marqués de Montemira, reciba el encargo de jefe político y militar de la ciudad de los Reyes.

Montemira: - Le agradezco la confianza excelencia, pero ¿a qué se debe vuestra decisión?

Virrey La Serna: - Partiré a la sierra con las tropas de la ciudad. Estos pueblos incultos se reúnen a porfía bajo el pabellón del general san Martín. Prometo regresar triunfante con el pabellón de su majestad por todo lo alto.

Lima se convirtió en ciudad abierta para las tropas patriotas. El cabildo, en sesión solemne del 15 de julio de 1821, aprobó el acta de la independencia que proclamó formalmente que…

Jefe del Cabildo: - “la voluntad general está decidida por la independencia del Perú de la dominación española y de cualquier otra extranjera”.

Vecinos: - ¡Bravo! ¡Viva!

3503 vecinos de Lima firmaron el Acta.

Obrero: - Apure don Efrén, necesitamos su ayuda para terminar antes que empiecen a repicar las campanas de la catedral.

Don Efrén: - A ver hijo. Dame un martillo y sabrás porqué me dicen “el terror de los clavos”. Los desaparezco a todos con solo tres golpes.

Obrero: - No me lo creo don Efrén.

Don Efrén: - - Te lo mostraré.

Obrero: - Jajaja creo que ya no es el de antes don Efrén… no importa, hoy es un día de fiesta, un día histórico. Nosotros aquí, frente al Palacio del Virrey, armando el tabladillo para que el general San Martín proclame la independencia del Perú.

Don Efrén: - El antiguo palacio del virrey querrás decir… Siglos esperando este momento… Ser libres de escoger nuestro propio destino.

Obrero: - Pero si no continúa con los clavos que faltan, nuestros sueños no se harán realidad don Efrén…

Don Efrén: - De ninguna manera bribón. Ya verás…

San Martín: - Pueblo de Lima: “El Perú es, desde este momento, libre e independiente, por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende. ¡Viva la libertad!

Vecinos: - ¡Viva!

San Martín: - ¡Viva el Perú!

Vecinos: - ¡Viva!

San Martín: - ¡Viva la independencia!

Vecinos: - ¡Viva!

Al día siguiente, en la catedral de Lima, el arzobispo de Lima, monseñor Bartolomé de las Heras, celebró la santa Misa y cantó el Te Deum en acción de gracias por la declaración de la independencia. Esta costumbre se ha vivido ininterrumpidamente hasta nuestros días. Pero el Perú no sería realmente independiente si antes no derrotaba, POR LA FUERZA DE LAS ARMAS, al ejército realista. Para que esto sucediera habría que esperar unos años más. San Martín no fue testigo de estos hechos. Partió desde Ancón rumbo a Valparaíso y de allí hacia Europa. En su carta de despedida escrita en el antiguo pueblo de la Magdalena, hoy Pueblo Libre, del 20 de septiembre de 1822 dijo a manera de testamento:

San Martín: “Peruanos: Os dejo establecida la Representación Nacional, si depositáis en ella una entera confianza, cantad el triunfo; si no, la anarquía os va a devorar.

Que el acierto presida a vuestros destinos, y que estos os colmen de felicidad y de paz.”

Soy Luis Enrique Cam y esto fue dicho en el Perú. Escucha otros episodios en www.dichoenelperu.pe o síguenos en nuestros canales de youtube o Spotify

“El Perú es, desde este momento, libre e independiente, por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende.”

Fuente bibliográfica: Prieto Celi, Federico. “La segunda independencia”. Fondo Editorial USIL, 2017.

Caracterizaciones: Cristóbal Paz y Oswaldo Álvarez.

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